16 DE ENERO DE 2026
La libertad es nuestra meta
Mientras que el miedo y el odio sean las reacciones más naturales y obvias ante un estado de emergencia, deben ser desenmascaradas como expresiones de nuestro falso yo. Si temblamos de miedo o sentimos odio, es que nos hemos vendido a un falso dios. El miedo y el odio nos arrebatan nuestra libertad y nos hacen víctimas de las fuertes seducciones de nuestro mundo. El miedo, igual que el odio, cuando lo miramos en soledad y en silencio, nos muestra cuán profundamente depende nuestro sentido de valía de nuestro éxito en el mundo o de la opinión de los demás. Y nos damos cuenta de pronto de que nos hemos convertido en lo que nosotros o los demás piensan de nosotros mismos.
Ahora bien, el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad.
2 Corintios 3:17 (NVI)